COMENTARIO DE UN TEXTO DE ROMEO Y JULIETA

OTRO  COMENTARIO (MUY ÚTIL) DE ANA JIMÉNEZ (IES LA MADRAZA)


PRÍNCIPE.- Esta carta confirma las palabras de este bendito fraile. En ella habla Romeo de su amor y de su muerte: dice que compró veneno a un boticario de Mantua, y que quiso morir, y descansar con su Julieta. ¡Capuletos, Montescos, ésta es la maldición divina que cae sobre vuestros rencores! No tolera el cielo dicha en vosotros, y yo pierdo por causa vuestra dos parientes. A todos alcanza hoy el castigo de Dios.


CAPULETO.- Montesco, dame tu mano, el dote de mi hija: más que esto no puede pedir tu hermano.
MONTESCO.- Y aún te daré más. Prometo hacer una estatua de oro de la hermosa Julieta, y tal que asombre a la ciudad.
CAPULETO.- Y a su lado haré yo otra igual para Romeo.
PRÍNCIPE.- ¡Tardía amistad y reconciliación, que alumbra un sol bien triste! Seguidme: aún hay que hacer más: premiar a unos y castigar a otros. Triste historia es la de Julieta y Romeo.

Tema del fragmento y relación con el resto de la obra.

El tema del texto es el arrepentimiento y la reconciliación de Capuleto y Montesco.

El príncipe determina que el hallazgo de la carta en la que Romeo confiesa su intención de suicidarse exculpa a fray Lorenzo. La muerte de los jóvenes esposos provoca que las dos familias, antes enfrentadas, se arrepientan de su odio mutuo y decidan honrar a la pareja con sendas estatuas de oro.

El fragmento corresponde al final de la obra, es su colofón. La declaración final del Príncipe es la conclusión y despedida, dirigida
 tanto a los presentes como a los propios espectadores.
Antes ocurre la muee de los enamorados y al encontrarse sus cadáveres y el de Paris, el príncipe exige que los testigos le expliquen qué había originado tan fatal desenlace. Fray Lorenzo muy valiente comenzó a confesarlo todo. Además, la carta que Romeo dio a Baltasar le daba la razón. Acto seguido, el príncipe les reprocha a los Montesco y los Capuleto la desgracia que ha caído en Verona y estos, desolados, se arrepienten de su enfrentamiento. Aunque, como dice el rey, “una tardía reconciliación”. De este modo Romeo y Julieta mueren habiendo cumplido el deseo de no separarse. O como escribió Quevedo, suss cenizas polvo serán, mas polvo enamorado.



Aspectos formales del texto.

El texto consta de cinco intervenciones.

En la primera el Príncipe muy disgustado al leer la carta de despedida de Romeo, se despacha contra las dos familias, culpándoles del dolor causado a todos, incluso a él, y asegurando que estas muertes habían sido un castigo causado por su enemistad.

En la segunda intervención Capuleto, habiendo escuchado las palabras del Príncipe, pide la mano a Montesco en señal de disculpa y por su hija ya fallecida.

En la tercera, Montesco, también reconcomido, dice a Montesco que además levantará una estatua en honor a su hija.

Entonces Montesco en la cuarta intervención le contesta que él hará lo mismo con Romeo.

Finalmente el Príncipe, les comunica que algunos van a ser sancionados y que ya es demasiado tarde para que arreglen sus diferencias.

Recursos técnicos.

Se trata de un fragmento teatral, dramático ya que sigue las características típicas del drama, desarrolla una historia que se presenta a través de las palabras y acciones de los personajes. Aquí sólo aparece el registro del diálogo, no encontramos el otro registro típico del lenguaje teatral: las acotaciones.

Utiliza un lenguaje coloquial y emotivo aunque al comienzo el rey utiliza también un lenguaje funcional ya que, en un principio, se limita a informarles de lo que pone en la carta. En el diálogo son usuales las exclamaciones, cuando el Príncipe recrimina a sus súbditos: ¡Capuletos, Montescos, ésta es la maldición divina que cae sobre vuestros rencores!, ¡tardía amistad y reconciliación, que alumbra un sol bien triste! Y las interrogaciones, las cuales tampoco aparecen.

Este tipo de textos se caracteriza por el uso de verbos en primera y segunda persona: pierdo, dame, prometo, daré, haré…, y la abundancia de pronombres personales y posesivos en primera y segunda persona: su (amor), su (muerte), vuestros (rencores), te (daré), yo (pierdo), (no tolera el cielo dicha en) vosotros, (causa) vuestra, su (lado), (haré) yo…etc.

Sólo aparecen personajes secundarios:

-Príncipe, cuyo nombre se dice que es Bartolomeu II della Escala, aparece como mediador entre las dos familias, asume un carácter indulgente con Romeo al perdonarle la pena de muerte por la de destierro. En este punto de la obra, que pertenece a su final, perdona a fray Lorenzo y toma un carácter mediador en el cementerio para propiciar la reconciliación entre Capuleto y Montesco.

-Capuleto, es el padre de Julieta, comienzo aparece como un personaje fuerte, con actitud decidida y rápida, como al planear en un encuentro el matrimonio de su hija con el noble conde Paris, matrimonio que le reportará beneficios. También muestra actitudes violentas ante la negativa y desacuerdo de Julieta con la boda. En este fragmento vemos cómo aparta su orgullo para hacer las paces con Montesco. Está lleno de dolor, porque además, al morir su hija, se ha suicidado también Lady Capuleto, aunque no sabemos si lo dice sólo en sentido figurado. Está impaciente por casar a su hija con el conde Paris,

-Montesco, el padre de Romeo, aparece en menos ocasiones a lo largo de la obra, al principio al mostrar la preocupación por la depresión de su hijo y en esta escena que estamos comentando para zanjar el asunto con, antes rival, Capuleto. Es es el oponente a Capuleto y tiene unos rasgos sociales parecidos.

La escena se desarrolla en un espacio abierto, el cementerio de Verona. Uno de los diversos espacios en que se sitúa la obra (otros son la calle, la plaza, la iglesia, el jardí y la alcoba de Julieta, Mantua, etc.).

Transcurre al final de la obra, cuyos hechos transcurren en un poca más de una semana.

Recursos estilísticos.

De los recursos lingüísticos estilísticos destacamos los siguientes:

En la primera intervención del Príncipe aparecen deícticos (Esta carta, este fraile), para señalar objetos o personas presentes. Igual valor deíctico (pues señala a la carta) tiene el pronombre personal “En ella”.

Está cargado de afectividad y cariño el posesivo su Julieta.

Respecto al campo semántico de los términos que predominan, notamos la abundancia de términos apaciguadores, positivos, como corresponde al momento, lejos del lenguaje rudo que había en los encuentros de cualquiera de los integrantes de ambas familias. Son términos como bendito, amor, descansar, hermano, oro, asombre, amistad, reconciliación, alumbra, sol.

El uso de la hipérbole, cuando exagera diciendo, ésta es la maldición divina que cae sobre vuestros rencores. Aquí la deixis (ésta) se refiere a los hechos consumados.

El uso de la Prosopopeya al cielo la característica de tolerar cuando dice, no tolera el cielo dicha en vosotros.

También nos encontramos con el uso arcaico del hipérbaton: “bendito fraile”, “a todos alcanza hoy el castigo de Dios”, “haré yo otra igual” o “triste historia”.

Es de señalar que el texto original de Shakespeare está en verso, y que, por lo tanto, la traducción en prosa traiciona el original más aún de lo habitual en todos los textos traducidos.


Valoración personal del texto y relaciónelo con conflictos actuales o con otras manifestaciones artísticas.

Esta escena nos muestra la tragedia, en parte esperada, provocada por el odio de dos familias vecinas. El odio entre seres humanos es un sentimiento no muy usual, pero el rencor, los malentendidos o el orgullo pueden fomentarlo. En esta ocasión, ese odio injustificado se topa con un gran amor al que destruirá sin ser conscientes, por una serie de casualdades y equívocos. Solamente cuando ocurre el fatal desenlace las dos familias entran en razón pero, ¿hace falta llegar a este punto?, las personas somos propensas a darnos cuenta del error cuando ya lo hemos cometido.

La bondad y el amor nacen al margen de las normas sociales; por eso ellos se conocen en un baile de máscaras, donde ocultan sus condicionantes sociales, se conocen de forma irracional e impulsiva, sin tener en cuenta ninguna información.

El enamorado confunde las normas sociales y las de la naturaleza, vive ensimismado en su mundo bajo el deseo intenso de seguir unidos y el temor de ver llegar el momento de la inevitable partida, no interpretan correctamente los signos del alba que se anuncia. Julita dice y se equivoca, cegada por su deseo: “Era el ruiseñor, y no la alondra, lo que hirió el fondo temeroso de tu oído.

En Shakespeare no son los diose los responsables del destino azaroso de los hombres, es la sociedad misma, quien lo condiciona. Los odios y los intereses sociales son los que sofocan la felicidad y la vide del hombre y la mujer rebeldes. No se alude a Dios, esperando de Él salvación o castigo. Saben que las calamidades tienen sus orígenes en los conflictos sociales y materiales. Sólo el sumiso sobrevive, los seres decididos saben que les aguarda la daga y el veneno.

Al menos, como aquí vemos, al final Shakespeare confía en la recociliación, eleva a los personajes al papel de mártires, gracias a cuyas vidas los demás pueden conseguir la felicidad.

Enseña que en la vida debemos ser tolerantes con los que nos rodean y, no todo el mundo tiene porque que contentarnos. Por este motivo, entre otros, debemos aplicar la ética y no actuar impulsados por nuestros sentimientos, pues estos podrían traicionarnos en reiteradas ocasiones.

En el ámbito musical al menos unas veinticuatro óperas se han basado en Romeo y Julieta. La más antigua, Romeo und Julie, apareció en 1776 al estilo de singspiel (pequeña ópera popular) por Georg Benda. En el arte ,de la misma manera, la obra ha sido ilustrada en innumerables ocasiones. La primera ilustración conocida es una xilografía representando la escena del balcón, que se atribuye a Elisha Kirkall, y que pudo haber sido creada probablemente en 1709 para una edición de las obras de William Shakespeare producida por Nicholas Rowe. En el siglo XVIII, la Galería Boydell Shakespeare encomendó cinco pinturas de la obra que retratasen cada uno de los cinco actos de la tragedia.En la historia del cine se la considera como a la tragedia más adaptada de todos los tiempos. La versión original de Shakespeare se filmó por primera vez en la era del cine mudo por Georges Méliès, aunque la cinta está considerada como "perdida". Así, se estima a The Hollywood Revue of 1929, estelarizada por John Gilbert y Norma Shearer, como la primera versión cinematográfica con audio.

Ana Jiménez Ortega 1ºC

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy bien explicado, la verdad
Anónimo ha dicho que…
Sinceramente, este comentario crítico no sería valido para selectividad, no darían los 2 puntos enteros pues no has desarrollado bien el tema. Habría que hablar de que las personas no se dan cuenta de sus errores y no rectifican hasta que llegan a un límite y poner ejemplos como la anorexia, las personas que hasta que no se quedan esqueléticas y les dicen que estan en riesgo de muerte, no son conscientes de este error y de las consecuencias que conlleva. Espero que te haya servido de ayuda
Isaac ha dicho que…
Acuérdate topo
Anónimo ha dicho que…
para la persona que habló sobre un tca en un comentario literario...

Eres tonto con todos mis respetos

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