Entradas

EDUARDO RUIZ MORALES, PERIODISTA CONTROVERTIDO

Imagen
(Publicado en EL IDEAL 17/07/2017 Ruiz Morales (primero de la fila tercera), en la candidatura del Partido Radical El bastetano Eduardo Ruiz Morales (1868-1913) pertenece a la llamada generación del 98. Era un hombre movido por dos impulsos bipolares: la vida indolente de la   bohemia y la exigencia por la justicia republicana. Eran años de angustiosas luchas sociales en los que el movimiento obrero y los intelectuales   (la llamada “Gente Nueva”) pugnan por participar de la   política, copada todavía por los partidos viejos que solo representan y defienden los intereses de la oligarquía.

HISTORIETAS LOCALES, 15. MUHAMMAD V EL DE GUADIX

Imagen
El sultán nazarí Muhammad V fue llamado erróneamente “el de Guadix” por muchos historiadores clásicos ( Pulgar, Garibay, Bleda, Argote de Molina y otros historiadores árabes). El origen del error es la estrecha vinculación del rey granadino con Guadix, que llevó a pensar a sus contemporáneos que el rey era de origen accitano.

HISTORIETAS NACIONALES, 14 ES DIFÍCIL SER REPUBLICANO EN GUADIX: LEONARDO ORTEGA ANDRÉS (1856-1926)

Imagen
Las ciudades catedralicias como Guadix   tienen que soportar la presencia del clero en todas las actividades sociales. De ahí el mérito que hay que otorgar a los círculos republicanos de nuestra ciudad, esos que Pedro Antonio de Alarcón (republicano arrepentido) satiriza en la figura de don Trajano Pericles de Mirabel y Salmerón (El Niño de la bola) y que representan   dignamente, por su proyección nacional, el maestro don José Aguilera López y el abogado Leonardo Ortega Andrés. Tenemos además que mencionar a José Requena Espinar, si bien este, más indolente, pero no menos entusiasta republicano,   prefirió acomodarse a pasar su existencia ceñida a Guadix.

HISTORIETAS LOCALES, 13 RIFIRRAFE EN LA PUERTA DE LA CATEDRAL

Imagen
El anciano don Antonio Mira de Amescua volvió a Guadix el 16 de junio de 1632 para ocupar el cargo de arcediano de la catedral, después de veinticinco años de ausencia de su patria chica, cansado de la vida cortesana intensamente vivida en Madrid y Nápoles. Como tenía que demostrar limpieza de sangre, el testimonio de treinta y un testigos suplió el defecto de su ilegitimidad, pues era hijo de un caballero hidalgo y su criada (más que probablemente morisca). Antonio Mira de Amescua era entonces un mito del teatro nacional, envidiado por Cervantes, que lo llamaba “honra singular de nuestra nación”.  Con casi sesenta años, se refugió en su ciudad natal esperando disfrutar del reconocimiento de los accitanos, como gloria local, y vivir sus últimos años . Pero no encontró en Guadix más que la indiferencia de sus paisanos y fue víctima de los chascarrillos propios de los cabildos pequeños, lo que le irritaba. El doctor gustaba de presumir de su fama y sus títulos, era de cará...

HISTORIETAS LOCALES, 12 POR ALGO MÁS QUE POR SUS CUEVAS

Imagen
Eduardo Soler Pérez fue profesor en la Institución Libre de Enseñanza y de La Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia, de la que llegó a ser Decano. Su alumno Azorín dejó un emotivo retrato de sus clases. Como todos los krausistas, daba una gran importancia al contacto con la naturaleza y al senderismo, del que destacaba sus implicaciones estéticas y morales, además de las evidentes físicas. Realizó   múltiples excursiones por España de las que dejó sabrosas descripciones. Le acompañaba como fotógrafo su hermano Leopoldo. Este fue alumno de otro precursor del krausismo y del paisajismo, el profesor granadino Juan Facundo Riaño, amigo de Pedro Antonio de Alarcón, quien le apodó London , por sus conocimientos de inglés,   en la famosa tertulia “La Cuerda Granadina”, en la que ambos coincidieron.  

HISTORIETAS LOCALES, 11 EL VALLE DE LA MUERTE Y EL FIN DEL CHATO DOBLE

Imagen
“La ciudad de Guadix rara vez recibe visitas de turistas, y ello a pesar de poseer algunos de los barrios más fantásticos que he visto jamás. El nombre de Guadix proviene del árabe Wadi-Ash, ‘el valle de la vida’, aunque en realidad no haya otro nombre más apropiado para esta región salvaje y desolada que el Valle de la Muerte.” Estas líneas, que no sabemos si juzgar como lisonjeras o denigratorias para nuestra ciudad,   pertenecen al libro La senda gitana , de   Irving Brown. Visitó Guadix a principios del siglo XX. Trepó hasta la alcazaba “por empinadas cuestas”, y desde allí contempló la tierra arcillosa del barrio de las cuevas: “Barrancos y montes baldíos   de color rojizo que semejaban un mar de sangre súbitamente enfurecido por una tormenta y luego petrificado en gigantescas ola, pero lo que la hace aún más fantástica es que cada colina o barranco está repleto de cuevas habitadas por miles de gitanos y gentiles”.   El paisaje es embellecido por el f...

HISTORIETAS LOCALES, 10 CERVANTES EN GUADIX (1594)

Imagen
Cervantes fue comisionado por Felipe II para   el cobro de varios atrasos de tercias y alcabalas en el reino de Granada.  Recibido el nombramiento inicial, le exigieron, como era lo prescrito, las fianzas oportunas por adelantado. La suma a cobrar ascendía a   2.459.989 maravedís (unos cuatrocientos mil euros actuales), que, naturalmente no poseía, pero obtuvo la fianza del prestamista Francisco Suárez Gasco,   que entonces tenía dos causas en curso, una por deudas impagadas y otra “sobre sospechas de haber querido matar a su mujer”. Está claro que como muchos amigos del círculo de Cervantes, no gozaba de buena reputación. A su vez, el escritor responde ante su fiador con los bienes de su mujer, doña Catalina de Salazar, en obligación firmada ante notario conjuntamente el 21 de agosto.